‘BoJack Horseman’ o “Lleva al caballo al abrevadero que beberá whisky”

Me disculparéis si, para esta vuelta a vuestras pantallas me salgo de personaje (porque no, no soy un politoxicómano sin ninguna clase de control. De momento) para hablar de BoJack Horseman. He alabado algunas series en más de una ocasión. Sin embargo, mientras que Steven Universe es una serie bonita y espectacular, BoJack Horseman no lo es.

Es una serie brutalmente honesta, cínica y desagradable –un poco como el autor de esta reseña. Sin embargo, como eso podía echar a mucha gente hacia atrás, la serie se ve envuelta en un sentido del humor bastante similar al de Archer, es decir, conversaciones ingeniosas, algún que otro non-sequitur y, ocasionalmente, guiones algo menos que creíbles.

La premisa de la serie es sencilla:

En los noventa, una serie lanzó a la fama a BoJack Horseman, un caballo antropomorfo (en este universo no hay animales. Todos son versiones antropomorfas de lo que son en realidad). Veintipico años después, Bojack quiere escribir su autobiografía.

Esa es la primera temporada, donde somos lanzados contra la vida del cincuentón llamado BoJack.

Podemos ver que es un hedonista (¿y quién no lo sería si tuviese todo el dinero del mundo?) desagradable y narcisista. ¿O no?

La serie me sorprendió de grata y desagradable manera (solucionad eso). ¿Por qué?

Porque debajo de todos los personajes hay muchísimo más (como con los de Steven Universe). BoJack no es un narcisista y un hedonista. BoJack es una persona asustada que la ha cagado como solo las superestrellas la pueden cagar: monumentalmente.

A lo largo de su vida, lo único que BoJack Horseman ha hecho ha sido perder todo lo bueno que tiene en él porque, como dice, siente que tiene un agujero en su interior a través del cual ha ido perdiendo todo lo bueno que ha tenido en su interior y que ya no tiene ninguna manera de recuperarlo.

Viendo que ya he hablado de BoJack, voy a hablar de los demás personajes de la serie. Algunos personajes cruciales para BoJack, sin embargo, no los voy a mencionar porque hacerlo sería como dinamitar un edificio. De hecho, dinamitar un edificio sería una afrenta más ligera.

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Todd Chávez (interpretado por Aaron Paul):

El gorrón que vive en casa de BoJack. Prácticamente lo único que hace es ser un alivio cómico aunque, de vez en cuando, escribe óperas de rock u organiza genocidios (segunda temporada). Es una persona más alegre que BoJack, pero no la más alegre de toda la serie.

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Diane Nguyen (doblada por Alison Brie):

La escritora fantasma de la biografía de BoJack y, también de la biografía de Secretariat, el héroe de BoJack, un caballo de carreras que perdió la vida a los veintisiete.

Diane es un poco como BoJack, una mujer cínica con una infancia menos que envidiable.

Durante la primera temporada es un interés amoroso para BoJack a pesar de que ella está en una relación sentimental con Mr. Peanutbutter.

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Mr. Peanutbutter (doblado por Paul F. Tompkins):

La antítesis de BoJack. Es un antiguo actor de una serie idéntica a la de BoJack Horseman. Sin embargo, Mr. Peanut Butter es feliz y alegre. Siempre es agradable, siempre sonríe. Obviamente, él no es un caballo como BoJack. Él es, claramente, un labrador retriever antropomorfo.

Él es la única persona que es más alegre que Todd.

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Princess Carolyn (traída a la vida por Amy Sedaris):

La agente de BoJack, un gato rosa. También, al tiempo que es su agente, durante el principio de la serie, es su novia.

Es una mujer de negocios increíblemente agresiva que no para ante nada y (casi) siempre consigue lo que quiere.

Aunque hay más personajes, como J.D. Salinger (¿cómo no iba a salir en esta serie?) y una clara representación de Bill Cosby, mejor es no mencionarlos porque si no, la serie pierde parte de su fuerza.

La serie es el ejemplo perfecto de que la animación no es cosa de niños; combina un humor absurdo con personajes humanos y creíbles.

Parte de la genialidad de la serie radica en que no sabes dónde están situados los límites, de manera que los vas descubriendo a medida que avanza la serie (al escribir esta frase, pienso en Vincent, el novio de Princess Carolyn).

Sin embargo, lo mejor de la serie no es que sea graciosa. No. Es una representación genial de lo que es la depresión, lo que es ser un capullo, lo que es cagarla y hacer daño a los que te rodean y quieres.

La primera temporada fue loada por otros críticos por ser un retrato de la depresión, cosa que la segunda temporada, supuestamente perdió. No. No pierde esa cualidad.

¿Qué pasó para que la gente se queje de la segunda temporada de BoJack Horseman? Que en la segunda temporada el personaje está empezando a aprender a no cagarla monumentalmente. Está mejorando y le está costando sobremanera.

En conclusión, la serie no tiene pérdida. Es una de las series con mejores personajes que he visto en mucho tiempo y, personalmente, me alegro muchísimo de que sea una serie animada.

BoJack Horseman es una serie que nos enseña a todos todo lo que podemos ser si las partes oscuras de nuestro ser consiguen lo mejor de nosotros. Lo que es más, nos anima a ser mejores que BoJack (cosa increíblemente fácil) y mejores que nosotros mismos.

Os recomiendo muchísimo que la veáis. No creo que vayáis a ser la misma persona una vez hayáis acabado con ella. Si lo sois, llamadme y os llevo a la tele. Nadie creerá que alguien puede vivir sin corazón.

Carlos A. Ors Bravo

Soy un estudiante (en un sentido algo laxo) de periodismo. En mis ratos libres escribo acerca de todo lo que se pase por mi cabeza, desde relatos hasta críticas de películas y, sobre todo, animación.