Carol, el rostro de la supervivencia en ‘The walking dead’

No falla. Si preguntas a cualquier detractor de The Walking Dead, y a muchos de sus fans también, te dirán que lo peor de la serie son su protagonistas. Y es que aunque podríamos considerarla una serie coral, TWD centra desde el primer momento la atención del relato en (el justiciero inexpresivo) Rick Grimes y su hijo (el irritante adolescente) Carl.

Ninguno de ellos se sitúan en el ranking de los personajes favoritos por los fans, superados de largo por Glenn, Maggie, Michonne y sobre todo Darryl y Carol. Esta última ha pasado de ser el personaje débil, sometido e inseguro que es en el cómic a convertirse en las últimas temporadas en una dura superviviente con métodos cuestionados incluso por el propio Rick.

Recordemos que Carol comienza siendo una mujer sumisa y maltratada en la primera temporada. Hasta que su marido muere, y poco después su hija Sophia en la segunda temporada. De ese momento Carol ya no tiene nada que perder y su transformación radical es inminente.

Apenas soy la mujer que era hace un año, pero si Ed entrara por esa puerta y me pidiera que fuera con él, me gustaría pensar que yo le diría que se vaya al infierno.

-Carol

Su metamorfosis se completa en la cuarta temporada, en la que Carol ha protagonizado algunos de los momentos más duros que hemos podido ver en TWD, como la muerte de Lizzie. Su valor se confirma en la quinta, que comienza precisamente con Carol rescatando épica y heróicamente al resto de sus compañeros de la carnicería llamada Terminus.

Carol se ha convertido en un personaje imprescindible para una serie que se caracteriza por que cualquiera puede morir en cualquier momento. Esperemos que esto no ocurra pronto, y que los guionistas nos regalen un mayor protagonismo al personaje femenino más interesante de The Walking Dead.

Jorge Dueñas Villamiel

Diseñador digital e historiador del arte. Pensando en imágenes desde 1984.