‘Daria’ o me enamoré de una misántropa

Hace unos meses hablé de 6Teen, una serie que en España no se conoció. Viendo mi racha de hablar, casi exclusivamente, de series poco conocidas quiero disculparme: originalmente, iba a hablar de Batman: the Animated Series, pero, honestamente, son muchos capítulos y quería publicar algo antes de que den las uvas.

Veamos, ¿por dónde empiezo? Lo fácil: Daria fue un spin-off de Beavis and Butt-head una serie de los noventa de la que The Critic se burló bastante. Sin embargo, no puedo decir mucho más porque aún no la he visto. Pero da igual, porque Daria no habla demasiado de su vida antes de llegar a Lawndale.

En castellano: Daria se puede ver por separado sin tener en cuenta sus aventuras anteriores en B&B.

La serie, producida de 1997 hasta 2002, consta de cinco temporadas de trece capítulos, como es costumbre para las series de animación adultas (salvo Clerks, hehehe) y, también, consta de dos películas: Is it fall yet? (27 de agosto del primer año del milenio) y (¿e? ¿Cómo funciona cuando la siguiente palabra está en otro idioma y empieza por “i”?) Is it college yet? (21 de enero de 2002), ambas geniales. Pero entraré en detalles más tarde.

De acuerdo, la premisa de la serie es bastante sencilla: la familia Morgendorffer se muda a Lawndale, un suburbio relativamente cerca de Boston. O eso o Lawndale existe en un estado cuántico que le permite estar más cerca de donde haya una posible trama. Como siempre, me decanto por la más ridícula: por la segunda.

Desde el principio de la serie se ve que Daria, el personaje, es completamente asocial y antisocial. Su visión pesimista del mundo es, junto con las actitudes optimistas de todos los que la rodean, lo que lleva el peso de la serie. Sus observaciones sarcásticas o cínicas le dan a la serie un aire de finales de los noventa.

Es muy bonito: después del odio y ennui del grunge, llega el cinismo y resignación del post-grunge. La serie consiguió capturar esa falta de orientación que nos acompañó a lo largo de los primeros años del tercer milenio o, al menos en mi caso, nos sigue acompañando.

La serie captura perfectamente ese sentimiento de desprecio que los adolescentes (y, en mi caso, jóvenes adultos) sentimos hacia todo aquello que nos rodea. Esa falta de fe en un sistema educativo que falló antes siquiera de intentarlo está presente en todo momento.

Ese desprecio a un sistema social completamente arbitrario, en el que ser atractivo o deportista garantiza la popularidad mientras que, si se es un intelectual, uno puede olvidarse de que nadie le tome en serio y debiera prepararse para que la gente le ridiculice. A uno solo le queda esperar a ese maravilloso momento en el que la ciclonita detona y se lleva todo aquello que jamás… Perdón me he dejado llevar por la corriente.

Ejem. La serie captura ese cinismo y desencanto característico que los adolescentes demasiado inteligentes sienten y que les impide tratar a la gente de su quinta de iguales. La protagonista, Daria, no hace uso de ese cinismo, sin embargo. Lo personaliza, teniendo una réplica irreverente preparada en todo momento para cualquier situación. Su sarcasmo está perfeccionado para aprovechar los despistes de la gente y colar un insulto que solo Daria y Jane -su mejor amiga-, podrían entender.

Ese constante descaro de los personajes principales hace seguir la serie muy agradable. Sabes que, por cualquier estupidez que diga un personaje, Daria, Jane, o las dos, van a tener un comentario a mano, diseñado para hacer la situación increíblemente más cómica. O cómica sin más. Es tan sencillo cambiar el estado de una situación con unas pocas palabras.

Descontando el cinismo de los personajes, se parece bastante a 6Teen: es una sitcom animada. La diferencia principal (descontando el sarcasmo del que muchos personajes de Daria hacen gala) es que, en la animación de adultos, el formato tipo sitcom es más frecuente que en la animación para adolescentes. Y si alguien se atreve a decir que Daria estaba orientada a adolescentes, hace tiempo que no ha tratado con adolescentes. Esa gente a la que queremos conceder derechos no sabría qué es Catch 22 ni aun leyendo el artículo de la Wikipedia. Curiosamente, Catch 22 es una de las novelas que Daria lee.

Pero, de nuevo, divago.

Hay dos protagonistas en la serie, aunque otros personajes comparten capítulos con ellas; generalmente Quinn Morgendorffer, la hermana de Daria. Las protagonistas son:

Daria (Tracy Grandstaff, cuyo currículum incluye hacer de Daria y poco más):

daria

Una adolescente claramente más inteligente que todos aquellos que la rodean, lo que hace que trate a todo el mundo como un inferior intelectual. A pesar de su apariencia agresiva y abrasiva, en realidad, es una chica sensible y sensata, con miedos a todo lo que la rodea. Usa, como casi todos los personajes en nuestras pantallas (y yo en la vida real) su sentido del humor como mecanismo de defensa. Otro sistema que tiene para que el mundo no la sobrepase es escribir.

Es uno de los personajes que mejor he visto evolucionar en mucho tiempo: a medida que va avanzando la serie gana profundidad. Evoluciona y, poco a poco, la vas conociendo. Y después de un tiempo viendo la serie, no solo la conoces, sino que te cae bien y todo.

Jane Lane (le da voz Wendy Hoopes, que dio voz a muchos de los personajes de la serie):

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La mejor amiga de Daria que, en una serie normal, sería diametralmente opuesta a la protagonista para forzar situaciones hilarantes. Aquí, sin embargo, optaron por hacerla igual de cínica y sarcástica. Las conversaciones entre Daria y Jane serían comparables a las de los personajes de Kevin Smith. Pero me gusta más Daria que Clerks, the Animated Series.

Al igual que Daria, Jane es una artista nata. Su medio preferido es la pintura.

Hay otros personajes, como Quinn, la hermana de Daria, que sí es completamente opuesta a Daria y Jane. O los padres de las niñas: Helen Morgendorffer, una adicta al trabajo y Jake, una caricatura de padre.

En realidad, intentar hacer justicia a los personajes mediante palabras, es muy difícil. Y, siendo honestos, si esta crítica se hace mucho más larga, me quedo sin espacio para porno en el ordenador.

Pero veamos, iba a mencionar las películas de la serie. Ambas fueron especiales para finales de temporada, siendo Is it college yet? la película que sirvió de cierre a la serie entera.

Las dos se pueden ver en una sola tarde. Hablo desde la experiencia. En ambas hay desarrollo de personajes. Sin embargo ese cambio (en Quinn, la hermana de Daria, por ejemplo) no se aprovechó en siguientes temporadas. Bueno, al menos los cambios que los personajes sufrieron en Is it fall yet?

Si hubiesen aprovechado los cambios de Is it college yet? me habría enterado.

Sin lugar a dudas, la mejor de las dos es Is it fall yet? En ella, después de la emocionante conclusión de la cuarta temporada (que no voy a desvelar porque no me falta un cromosoma), Daria y Jane se van de vacaciones, al igual que el resto de Lawndale High. Durante ese tiempo que pasan separadas solucionan un problema que había surgido entre ellas anteriormente. La combinación final de temporada-película es genial y funciona muy bien. Especialmente si las ves el mismo día.

La segunda película trata los últimos días de instituto para las chicas y cómo afrontan todo lo que les sucede (escepticismo, cinismo y sarcasmo son las palabras clave). ¿Sabéis cómo afronté yo este especial cuando lo vi? Llorando. Llorando porque no pude vivir en directo el desarrollo de uno de los mejores personajes de la televisión que se nos arrebató antes de tiempo, al contrario que otros…

En conclusión, Daria es una excelente serie que no empeora con las temporadas, sino que mejora casi exponencialmente. Los personajes son consistentes de temporada a temporada, pero de película a serie fallan un poco. Ese pequeño defecto, sin embargo, se puede pasar por alto cuando tenemos en cuenta el nivel de conversación de la serie y la sátira que presenta.

Finalmente, antes de irme, os dejo con dos frases, una es una verdad. La otra, una opinión. Adivinad cuál es cuál:

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Carlos A. Ors Bravo

Soy un estudiante (en un sentido algo laxo) de periodismo. En mis ratos libres escribo acerca de todo lo que se pase por mi cabeza, desde relatos hasta críticas de películas y, sobre todo, animación.