‘Gravity Falls’ o Kirsten Schaal y el resto de los mortales

Hace un tiempo, estaba enfermo y, sorprendentemente, no era debido a mis brutales abusos de sustancias ilegales, que conseguí en el Betty Ford gracias a mis superpoderes de destilador. No completamente, al menos.

En cualquier caso, decidí que podía hacer una de dos cosas: estudiar o sentarme delante del televisor.
Así pues, lo que hice fue enchufar el ordenador al televisor y empezar a ver Gravity Falls, una serie que llevaba mucho tiempo en mi lista de series para ver.

Tendría que haber visto Sailor Moon, porque quiero verla y criticarla, pero Kristen Schaal me dijo que viese Gravity Falls y las voces de mi cabeza solo quieren lo mejor para mí.

Lo que quieren para el resto del mundo es otra historia. Una historia que mis abogados, de hecho, me han pedido que no comparta con nadie.

En cualquier caso, empecé a ver la serie algo emocionado porque, según los fans de Internet (o las voces. A la hora de ser groseros, tanto Internet como mis voces lo son increíblemente), es una serie que está hermanada con Star Butterfly vs. the Forces of Evil; una serie de animación que llevo siguiendo desde que la anunciaron el año pasado (como Steven Universe allá por 2012).

Seré honesto, el primer episodio no me apasionó, pero pensé que, si a tanta gente le gustaba, no podía estar tan mal. Es casi lo mismo que hice hace unos años cuando probé la comida de mi perra. Después de todo, a ella le gustaba. La comida de perro no está mal, por cierto.

En cualquier caso, decidí ignorar mi opinión del primer capítulo y pasé al segundo. No me arrepiento de ello.

Gravity Falls es una serie de esas que a Disney le encanta producir: dirigida (nominalmente) a chavales de doce años. Sin embargo, al contrario que unas cuantas de ellas, consigue capturar la atención de un público adulto (asumiendo que la gente como yo es adulta en un sentido no solo fisiológico). ¿Cómo lo hace? De la misma manera que El emperador y sus locuras fracasó estrepitosamente en la gran pantalla: gracias a personajes más inteligentes que el americano medio (insértese comentario mordaz acerca del americano medio. Algo acerca de su peso, supongo).

Os voy a poner un ejemplo del humor de la serie – en concreto por parte de Grunkle Stan –, porque, si se habla de Gravity Falls, hay que mencionarlo. Aquí va:

“¡Por fin! ¡Una buena razón para pegar a un adolescente en la cara!”

Esto es a lo que uno se expone al ver Gravity Falls. ¿No es increíblemente genial?

Sin embargo, Grunkle Stan no es el único protagonista de la serie. De hecho, es uno de los trigonistas. Los otros dos son Dipper y Mabel Pines, dos mellizos de doce años que están pasando el verano con su tío-abuelo Stan (Grunkle Stan).

Éste lleva un negocio que define en un capítulo, de pasada, como “fleece rubes” o, lo que es lo mismo: estafar a pueblerinos. El negocio en cuestión es The Mystery Shack (y ya he traducido suficiente por hoy); el típico local que está al lado de la carretera. Tiene chorraditas graciosas que resultan increíblemente entretenidas a ojos de viajeros aburridos.

Rápidamente, sin embargo, los niños descubren que The Mystery Shack es una estafa barata, de manera que empiezan a gamberrear por ahí al tiempo que trabajan para Stan Pines. Esto lleva a Dipper a encontrar un diario donde se recogen todos los misterios que rodean el pueblo de Gravity Falls (dun dun duuuuuun).

En Gravity Falls, según el diario, hay una gran cantidad de seres sobrenaturales. Durante el primer capítulo, la pareja de hermanos lo corrobora.

Gravity Falls characters

Habiendo explicado como acabo de hacer la base de la serie, voy a hablar de los personajes. De izquierda a derecha son:

  • Soos (doblado por Alex Hirsch, creador de la serie): El bedel de The Mystery Shack. Con 25 años, es el mejor amigo (masculino) de Dipper Pines. Al igual que Dipper, sabe que algo no va bien en su pueblo natal.
  • Dipper Pines (doblado por Jason Ritter): Uno de los tres protagonistas de la serie. Siempre lleva una gorra y, también, tiene a mano el misterioso diario puesto que, en él, están las soluciones a los misterios.
    Quiere a su hermana como nadie puede querer a una persona y hace sacrificios por ella sistemáticamente. Obviamente, Mabel le corresponde.
  • Grunkle Stan (también Alex Hirsch): El tío-abuelo de la pareja de niños, un estafador nato e implacable, su única ambición es quitar a todos los paletos del mundo su dinero. No lo dice abiertamente en la serie, pero se ve a la legua que es lo que quiere.
    Sin embargo, a medida que la serie avanza, al acercarnos al personaje, se ve que no es una forma sencilla, sino un fractal increíblemente complejo y enrevesado.
  • Mabel Pines (Kirsten Schaal, como ya he mencionado antes): La niña y, junto con Stan Pines, mi personaje favorito de la serie (aunque no doblador favorito. Ya hablaré de él más tarde). Es un poco como Tina Belcher fusionada con Louise Belcher (ambas de Bob’s Burgers, una serie de la que debiera hablar de una vez, lo sé); combina el sarcasmo y la agresividad de Louise con las ganas de tener novio de Tina. Resulta particularmente fresco y la interpretación de Kirsten Schaal es genial. Por cierto, Kirsten Schaal hace de Louise Belcher en Bob’s Burgers.
  • Wendy Corduroy (Linda Cardellini): Una chica de quince años que me recuerda sobremanera a El Fino de El gran Lebowski. Es la hija del leñador del pueblo y la chica de la que Dipper se enamora. Es, después de todo, pelirroja. Habiendo sacado ese tema, recordadme que un día os explique mi hipótesis acerca del atractivo de las pelirrojas (spoiler alert: menciono a Kim Possible).
  • Waddles (Dee Bradley Baker y, en una ocasión, Neil DeGrasse Tyson): No, no está en la foto, pero os pongo dos porque es demasiado adorable. Es el cerdito mascota de Mabel.

wad

Los personajes tienen relaciones normales: amores de verano, amigos de verano… Lo normal.

Las tramas de los capítulos, por su parte, suelen estar contenidas en uno pero, a diferencia de muchas series de animación de este género y para este público objetivo (nominal, reitero), hay un arco que domina toda la historia: el misterio del pueblo. Es un poco como Expediente X para chavales.

Todas las historietas, a medida que las temporadas han ido avanzando, han ido llevando a un clímax que, hace poco, se desveló. Para el público casual, era una trampa (que no voy a desvelar porque no soy trágicamente estúpido).

Sin embargo, todos los capítulos están cerraditos e interrelacionados. Por no decir que los criptogramas que decoran todos los capítulos dan pistas acerca de la historia.

Esa es otra. Hay criptogramas. ¿Sabéis lo genial que es eso? Dan pistas al público más fanático.

O a los que consultan la wikipedia de la serie. Lo mismo da.

Pero volviendo a la serie en sí y no a los fans que pueblan Internet: los capítulos están plagados de referencias a la cultura popular, por ejemplo, dos agentes de policía que vienen del futuro llamados Lolph y Dungdren que son una especie de Soldados Universales. O unos pioneros de Oregón que tienen disentería…

Algunas de las referencias pueden resultar un poco obscuras y retorcidas para la gente normal. O sobria. O ambas.

Resumiendo, Gravity Falls es una serie construida con cariño y mucho cuidado que cuenta una historia aparentemente complicada (digo aparentemente porque, como suele pasar con los puzles, una vez lo terminas de montar, resultan, a simple vista, sencillos) con personajes graciosos que no terminan de ser creíbles como personas (aunque se quedan muy cerca y, en algunos momentos, resultan mucho más humanos de lo que debiera ser posible) pero sí son maravillosamente cómicos.

Finalmente, he dicho que Kirsten Schaal no era mi dobladora favorita de la serie. ¿Por qué?

Por este hombre:

Preston Northwest

Preston Northwest. ¿Quién le dobló?

Este maravilloso caballero:

NathanFillion

Cuando uno de los personajes de tu serie es doblado por el Capitán Malcolm Reynolds, todo va bien.

Carlos A. Ors Bravo

Soy un estudiante (en un sentido algo laxo) de periodismo. En mis ratos libres escribo acerca de todo lo que se pase por mi cabeza, desde relatos hasta críticas de películas y, sobre todo, animación.