I just want to celebrate: 10 años sin ‘A dos metros bajo tierra’

Spoilers de toda la serie

Hace una década (no hace 13 años como nos contaba Antena 3 en 2014) que se emitió originalmente el último episodio de A dos metros bajo tierra, “Everybody’s waiting”, episodio emitido en España en 2007. Y desde entonces, aunque sin alcanzar el éxito masivo, si ha ido construyendo su estatus como serie de culto, entre otras cosas gracias a que ese último episodio suele aparecer en los artículos de mejores finales de series. En mi caso, creo que de destacar un solo momento de la serie, sería el primer episodio de la tercera temporada, “Perfect Circles”. Quizás la mejor hora de televisión que haya visto nunca.

Para mí es muy llamativo que en todos los sitios que miro información sobre A 2 metros bajo tierra los comentarios son, no solo positivos, sino apasionados y en muchas ocasiones hablan del impacto que la serie ha tenido en las vidas de sus espectadores. Ya sea en los comentarios de youtube a escenas concretas, a temas de su banda sonora, foros especializados sobre temas médicos que se tratan en la serie, u otros lugares, los comentarios negativos son casi inexistentes. Quizá el mejor sitio para ver eso sea esta página, donde a raíz de un artículo dedicado al final de la serie en 2005, si uno se fija en los comentarios, se puede ver como se añaden nuevos comentarios según nuevos espectadores acaban de ver la serie y se encuentran el artículo buscando un sitio donde desahogarse hasta casi hoy día (el último corresponde a 2014). Con la exagerada cantidad de contenidos que aparece diariamente en Internet, el hecho de que un artículo tan pequeño de 2005 siga atrayendo gente a comentar es un testimonio a la capacidad de levantar pasiones de A dos metros bajo tierra.

A dos metros bajo tierra empezó a emitirse en España en La 2 en su programa En serie en 2003, en una época anterior al gran boom internacional de la ficción serializada que vivimos hoy día. Nada de ver capítulos al día siguiente de la emisión original. Había que esperar a que alguien decidiera emitirla en abierto y luego cruzar los dedos para que no hubiera desaguisados, y eso solo por parte de la emisora. En casa había que pelear por la televisión y/o rezar por que el vídeo estuviera bien programado y la cinta aguantará lo que a La 2 le diera por poner de anuncios.

La serie sigue las vivencias de los Fisher, cuyo negocio familiar es una empresa funeraria y cuyo patriarca fallece en la primera escena del episodio piloto cuando iba a recoger a su primogénito Nate al aeropuerto. Dicho suceso pone en movimiento unos eventos que seguirán tumbando dominós durante 5 temporadas.

Creada y controlada por Alan Ball para la HBO, A dos metros bajo tierra muestra muchos de los rasgos de la anterior obra de Ball, el guión de American Beauty: crisis existenciales en distintos puntos vitales, mortalidad, la búsqueda de un sentido a la existencia… A dos metros bajo tierra se aprovechó de que la “edad de Oro” de la HBO había comenzado unos años antes con Sexo en Nueva York y Los Soprano para poder entrar con mayor seguridad en el panorama televisivo, hasta el punto de que cuando los jefes de la HBO de aquella época vieron el piloto le pidieron a Alan Ball que hiciera la serie aún más “desgarrada”.

Sin ser una serie que aparezca en las puertas de las casas, la influencia de A dos metros bajo tierra ha sido enorme en el panorama televisivo que siguió a su estreno:

  • Series tematicamente similares que se crearon a partir de su estreno: Dead Like Me, Family Plots o Pushing Daisies.
  • Los titulos de credito creados por Danny Yount han influido en los de series posteriores como Dexter, Damages o House (en el sentido de que las imágenes son similares o muestran de una forma parecida las características del trabajo principal del protagonista de la serie).
  • Los supervisores musicales han llevado su estilo a muchas otras series posteriores. Gary Calamar ha trabajado en True Blood, House, Dexter, Weeds y Entourage. Y Thomas Golubic se encargo de lo mismo en Breaking Bad, The Walking Dead o Ray Donovan. Eso sin contar que consiguieron que un grupo como Arcade Fire hiciera Cold Wind para la serie.
  • Como una de las primeras y más influyentes series en mostrar una relación gay (la versión norteamericana de Queer as Folk se empezó a emitir el mismo año) de manera natural y central en la trama, abrió camino a la normalización televisiva de ese tema y se colocó como ejemplo para tratar otros temas de identidad sexual como la transexualidad en Transparent.
  • El modelo familiar que aparece en pantalla se desplaza de un modelo tradicional a un modelo opuesto que incluye una pareja gay multirracial con hijos adoptados, creando una idea de “modern family” años antes de Modern Family.

  • El hecho de que el tiempo entre episodios no fuera necesariamente narrado heterodiegéticamente a los espectadores, y estos tuvieran que hacerse una idea del paso del mismo por detalles dentro de la trama, ha sido usado posteriormente en series como Mad Men.
  • Uno de los efectos más claros fueron las carreras posteriores de los actores que aparecen en las serie: Peter Krause en The Lost Room, Dirty Sexy Money y Parenthood, Rachel Griffits en Brothers & Sisters, Michael C. Hall en Dexter, Frances Conroy en American Horror Story o Eric Balfour en Haven.

  • Quizá la serie más claramente relacionada con A dos metros bajo tierra sea In Treatment, creada por Rodrigo García (uno de los principales directores en A dos metros bajo tierra) a partir de la serie israelí BeTipul, y que guarda tantas similitudes en tono que podría desarrollarse en el mismo universo.
  • De la misma manera muchos miembros del equipo acabaron detrás de la cámara dirigiendo largometrajes: Alan Ball (Towelhead), Miguel Arteta (The Good Girl, Rapid Cedars), Jill Soloway (Afternoon Delight) y especialmente el ya mencionado Rodrigo García (Cosas que diría con solo mirarla) por mencionar algunos. La lista completa tiene muchos otros directores/as que posteriormente han seguido trabajando en TV o cine.

Esas son algunas de las influencias que A dos metros bajo tierra puede haber tenido en la ficción posterior y cada uno de esos puntos podría tener un artículo dedicado, pero la contribución más importante fue desde el punto de vista de crear una mayor visibilidad a temas que estaban poco tratados en televisión: dar un tratamiento diferente al tema de la mortalidad, la creación de diversos personajes con distintos roles femeninos realistas, y en muchos casos opuestos unos a otros e independientes, pero no separados de los personajes masculinos (los modelos de maternidad de Ruth y Margaret son totalmente opuestos, pero no por ello menos validos, y lo mismo podría decirse de la personalidad de Brenda y Lisa), el tratamiento de los embarazos no deseados, la crítica a los modelos masculinos tradicionales (representados por los padres tanto de los Fisher como de Keith y alguno de los novios de Ruth como Nikolai). Incluso el aparente protagonista de la serie, Nate Fisher, acaba destapándose como una persona con un lado oscuro creado por una insatisfacción y miedo permanente.

La herencia de A dos metros bajo tierra es vasta y en muchos casos aún inexplorada, pero lo bueno es que no pasa de moda y el círculo de aquellos para los que la frase hecha “…es más que una serie” es cierta en el caso de A dos metros bajo tierra ira aumentando. Y la mejor forma de despedirse de ella es llevándose el mensaje de la siguiente canción dentro.

Samuel Fiunte

Do yourself a favour, Watch Six Feet Under

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