La decisión de Beckett

¡CUIDADO, SPOILERS!

No leas si no has visto la quinta temporada de ‘Castle’.

Otra serie en la que los personajes se enfrentan a las decisiones más importantes de su vida. Otro final de temporada que nos deja perguntas sin respuesta. Hace unos días lo veíamos en How I met your mother, ahora nos encargamos de Castle, con un punto de vista similar en el final de temporada (salvando la distancia entre las dos series, para nada parecidas).

Se acaba la quinta temporada y lo hace dejándonos una pregunta: ¿Qué hará Kate? La encrucijada en la que se ve envuelta es importante, pero ha de tomar una decisión: o decide quedarse en Nueva York y casarse con Castle, o acepta la oportunidad de su vida trabajando en Washington en las filas del FBI. Clásica duda que te pone entre la espada y la pared: el amor o el trabajo. La vida personal o la profesional. Porque, aunque en principio Beckett decide rechazar la oferta del FBI, perfectamente podría recular en el último momento y volar hacia el DC.

castle

Quizás la pregunta de qué hará Beckett os suene más a si aceptará casarse con Richard. La relación del escritor con la inspectora por fin parece tomar un rumbo del que carecía durante toda esta temporada. Vemos que los dos se sientan a pensar en su relación. ¿A dónde les lleva? Pues por fin han tenido la conversación que se esperaba desde hacía tiempo y parece que las cosas van a llegar a buen puerto. Si Beckett acepta, claro. Si no, suponemos que tendremos una sexta temporada muy distinta a esta. Sería una pena, ya que la química entre los personajes (y los actores Nathan Fillion y Stana Katic) es buena y uno de los puntos fuertes de la serie y de esta temporada.

La quinta entrega comenzaba con aquella Beckett vulnerable, que llegaba bajo la lluvia a casa de Rick para permanecer con él. Ahora, de esa Beckett no queda nada y vuelve a ser la Kate de siempre, con sus fortalezas y sus oportunidades (esto parece un DAFO, lo siento). Y esas fortalezas, sobre todo mentales, son las que tendrán que ayudarle a decidir qué camino tomar para su futuro.

Ahora que termina la quinta entrega, toca hacer balance. Ha sido una temporada efectiva, con capítulos destacados entre los que me quedo, personalmente, con ese falso documental rockero que es ‘Swan Song’ (5×07); con el capítulo navideño ‘Secret Santa’ (5×09) en el que la pareja se enfrenta a su primera navidad mientras investigan un extraño crimen en el que hasta Santa Claus está envuelto; con el arco que forman ‘Target’ y ‘Hunt’ (5×15 y 5×16), casi como capítulo doble; y con el capítulo más irish, ‘The Wild Rover’ (5×18), en el que descubrimos el pasado de Ryan como infiltrado en una banda criminal irlandesa. También, por supuesto, con el brillante ‘The lives of others’ (5×19), capítulo para enmarcar en el que la serie completa un precioso (y divertido) homenaje a Hitchcock y su ventana indiscreta, y por último, quizás el capítulo más emotivo de la temporada: ‘Still’ (5×22), que actúa como un alegato de la pareja formada por Castle y Beckett, que se ve en una situación de peligro, amenazados por una bomba.

Los giros argumentales han sido una de las atracciones de esta quinta entrega, que nos ha mantenido en vilo con la inclusión de Castle como sospechoso en uno de los casos, y, sobre todo, con el secuestro de Alexis en los ya citados ‘Target’ y ‘Hunt’, que llevan a Castle a París para intentar salvar a su hija, y que, no olvidemos, le sirve para conocer a su padre en un final muy emocionante.

Se acaba la quinta de Castle, uno de los procedimentales más efectivos de la televisión actual, y lo hace cuando ya ha madurado por completo y ha sabido conjugar sus muchas virtudes: el humor, el misterio y las relaciones entre sus personajes. Nos espera una sexta temporada que dependerá del giro que le quieran dar a la decisión final de Kate.

Beckett, está en tu mano.
Jesús Villaverde Sánchez

Periodista cultural. Crítico literario y cinematográfico. Escritor y lector.