‘Over the garden wall’: la críptica joya de CN

Patrick McHale, creador de Hora de Aventuras, es la mente creativa detrás de esta miniserie de Cartoon Netwoork que espero que convierta la excepción en tendencia: producciones de animación con un reducido número de episodios pero con una riqueza sonora, visual y simbólica de una calidad asombrosa.

Sus protagonistas, Wirt y Greg, se han perdido en un bosque que a lo largo de diez capítulos se nos descubrirá como un cruce entre los cuentos de los hermanos Grimm, la estética gótica Tim Burton y el amor por la naturaleza de Miyazaki. Pájaros que hablan, jóvenes embrujadas, wendigos (seres híbridos de la mitología de los indígenas del norte de América y Canadá), calabazas fantasmagóricas y despistados aristócratas pasearán por unos capítulos que, aunque funcionan de una manera bastante autoconclusiva, van tejiendo con delicadeza y paciencia una mitología propia a través de sus variopintos elementos.

Lo atractivo de Over the Garden Wall no es sólo lo que vemos, las historias entretenidas e imaginativas, las canciones adorables (parece que sólo las series de animación saben incluir canciones que no sean inmundicias a lo American Horror Story: Freak Show), las ocurrencias de sus personajes, etc. Uno de los aspectos más interesantes es precisamente lo que se oculta tras la superficie: la voluntad casi evidente de ser una serie a descifrar, un terreno abonado para el surgimiento de un fandom que diseccione y yuxtaponga todos los capítulos en busca de un significado más allá de lo revelado.

overte

¿Una revisión de La Divina Comedia de Dante? ¿Una exploración de los deseos subconscientes de Wirt a través de una realidad fantástica? ¿Alguien dijo Mulholland Drive? Vivimos inmersos en un contexto audiovisual tan complejo que hasta las series que aparentemente han de ser más sencillas (dado el target de público al que se dirige la cadena) se entregan cada vez más a una complejidad antes sólo abarcada por las series de imagen real (o por la animación japonesa). Esta miniserie de Cartoon Network es un visionado obligatorio para todos aquellos que consideren la animación el hermano menor del celuloide y un regalo para los que ya sabemos desde hace tiempo que hay maravillas que sólo los dibujos son capaces de captar.

Rubén Palmero Acosta

Historiador del arte especializado en cine y tv de día y cylon de noche. Pocas cosas me gustan más que acumular capturas de pantalla y escribir sobre las series que me apasionan.