‘Parenthood’: larga vida a los Braverman

¡CUIDADO, SPOILERS!

Contiene spoilers de la quinta temporada.

Una de las primeras series en despedirse este año ha sido Parenthood, que (como siempre) se marcha sin saber si volverá alguna vez a la parrilla de NBC. Tampoco nos extraña mucho, lleva la misma dinámica desde la primera etapa y ya vamos por la quinta. Por mi parte, ojala renueve una vez más.

Pese a que vivo enganchado al drama familiar de los Braverman de la misma manera que me conquistaron en su día los Walker (Brothers & Sisters) tengo que reconocer que la quinta temporada no ha sido la mejor. Pasará a la historia de la ficción por tener tramas absurdas y a veces sin demasiado sentido. Y sin embargo, me sigue gustando. No sé por qué.

Empecé a ver Parenthood únicamente por Lauren Graham. Me enamoré de ella en Gilmore Girls (lo reconozco) y como interpretó a Lorelai Gilmore y de nuevo me ha encantado como Sarah Braverman. A veces pienso que ésta demasiado desaprovechada, yo le daría más trama o alguna más duradera, sobre todo amorosa, porque la pobre no levanta cabeza. Quiero pensar que por fin va a sentar la cabeza, pero nunca se sabe.

Las temporadas giran en torno a los problemas-peleas-amores-amistades de la familia al completo. Ha habido de todo en estos años: separaciones, divorcios, bodas, nacimientos, huidas, adopciones y un largo etcétera. Entonces hemos llegado a la quinta temporada que deja el camino abierto a algo mejor (¿sexta?) y siendo sin duda una de las etapas más flojas que hemos visto hasta ahora.

La separación de Joel-Julia es una abominación, ha sido una de las parejas más consolidadas de la ficción, pero entiendo que ella se quedó sin trabajo y ‘algo’ tenía que hacer para no aburrirse. Se abre una nueva etapa y no sólo para ellos, todos deberán acostumbrarse a vivir en otro recinto familiar tras la venta de la mansión. Una lástima desprenderse de tantos recuerdos familiares unidos.

La evolución de los personajes jóvenes es lo que más me ha gustado. No solo por la calidad de los actores, sino por sus tramas: Max se enfrenta a la adolescencia, Amber estuvo a punto de casarse (¿y ser mamá?), Drew se hace mayor y Haddie vuelve siendo una universitaria fuera del armario. Un acierto que hayan apostado por la interpretación adolescente.

Pero Parenthood no descuida a los mayores. Monica Potter ha vuelto a demostrar por qué estuvo nominada el año pasado por su interpretación de una mujer con cáncer, su trama es una de las más entretenidas y convincentes. Ahora sólo nos queda rezar para que NBC se apiade de ella en los Upfronts de este año y al menos le den el final que se merece porque dejaron demasiadas tramas sin resolución.

Periodista de profesión y bloguero por afición. Con experiencia en el mundo de la comunicación online, soy un apasionado de las series de televisión y hablo sobre ellas en La Vanguardia.