‘Rick and Morty’ o cómo sobrevivir al abuelo más loco del universo

Hoy le quito (temporalmente) el puesto a nuestro compañero Carlos, experto en series de animación, o como le llama su madre… el vago este que se pasa el día viendo dibujitos en vez de estudiar.

¿Y qué me lleva a mi a aventurarme en los incógnitos territorios de la animación?, os preguntaréis vosotros, curiosos lectores. Pues mi inconsciencia se debe al descubrimiento de Rick and Morty, serie de dibujos que encontré por casualidad y cuya primera temporada me ventilé en dos días… por gags como este:

o este:

¿Qué tiene Rick and Morty para enganchar de esa manera?

Una mezcla de Dr. Who, Hora de Aventuras, Padre de Familia, Pinky y Cerebro y Mujeres Desesperadas… Vale, en realidad no. Lo que tiene es mucho del humor absurdo y las referencias frikis que tenía Community, ya que el creador de Rick and Morty no es otro que el genial Dan Harmon, junto con Justin Roiland (la voz de Limoncio en Hora de Aventuras).

Rick and Morty es una serie de aventuras, de ciencia ficción, de sexo con robots, de canales infinitos de televisión, de perros inteligentes… y de amor familiar. Pero lo mejor es que os hable de los protagonistas, en orden inverso que mola más:

Los fans de Rick and Morty crean autenticas obras de arte

Rick y Morty, el genio anciano y el joven aprendiz, un arquetipo que nunca pasa de moda.

Morty

Es un chaval de catorce años del montón, tirando a mediocre, sin muchos amigos y por supuesto sin novia. Tiene una familia normal, tirando a disfuncional, unos padres al borde del divorcio y una hermana mayor en pleno pavo cuya frase favorita es… ¡qué fuerte! Un día el abuelo viene a vivir a casa, un abuelo tan incorrecto como inteligente, capaz de construir máquinas del tiempo o de abrir portales a otros universos… y claro, la vida de Morty cambia para siempre (a mejor, aunque Morty tenga sus razonables dudas).

Rick

Rick (el abuelo) es una mezcla perfecta entre Doc (Regreso al futuro) y Sid Vicius (Sex Pistols). Se que es una comparación bastante cutre, pero no soy capaz de encontrar otra mejor para definir la mente de genio de Rick y su comportamiento asocial y punk que le lleva a lanzar un eructo por cada cuatro palabras que pronuncia. Además es alcohólico, egoista, misántropo y, por su acelerada forma de hablar, podríamos pensar que consume alguna que otra sustancia ilegal.

Juntos vivirán tremendas y delirantes aventuras, más allá del espacio y del tiempo, todo ello gracias a los increíbles inventos de Rick y a… a… bueno, a que Morty siempre le acompaña, como todo buen nieto debería hacer.

¿Todavía no os he convencido? A estas alturas del post deberíais estar como locos buscando el primer capítulo en Internet. Mientras os lo pensáis yo voy a un rincón a llorar y esperar la segunda temporada de Rick and Morty.

¡Vivan Rick and Morty! ¡Rick and Morty forever! ¡A hundred years! ¡All day long forever!

Jorge Dueñas Villamiel

Diseñador digital e historiador del arte. Pensando en imágenes desde 1984.