‘The Casual Vacancy’, retrato de la miseria humana

Decía Delibes que, al acercarte a la muerte, vuelves los ojos a tu interior y solo encuentras banalidad. «Los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales». Algo así pasa en Pagford, una pequeña localidad inglesa donde absolutamente todo lo humano está impregnado de carroña. The Casual Vacancy, basada en la novela de J.K. Rowling, nos traslada de forma magistral a este idílico lugar que esconde las mayores miserias humanas, y donde los muertos son precisamente los únicos que, además de atisbar un ápice de bondad, dan sentido a la trama principal.

En el liderazgo de la mediocridad se encuentran Howard y Shirley Mollison, un matrimonio angustioso para el que la vida de los demás es demasiado infecta. Lejos de sus propias desgracias, hacen al espectador sufridor de un ‘aguirrismo’ insoportable. Preocupados por tener su tumba en un lugar del cementerio por el que todo el mundo tenga que pasar, su filosofía de vida se basa creer que la vida es suficientemente fácil como para hacérsela más fácil a los demás, especialmente a los drogadictos del extrarradio.

Desde su comodidad económica y superioridad moral cuestionan todo lo que no tenga como objetivo el beneficio económico. “Debes impedir que Barry Fairbrother y su tribu de hacedores de bien se interpongan en el progreso. Esto pondrá Pagford en el mapa”, comenta Shirley en el primer diálogo de esta miniserie de tres episodios. Se refiere a la mansión Sweetlove, objeto de su deseo para convertirlo en un hotel con spa, y que para otros sería un lugar ideal para tener clínicas y lugares de apoyo a los necesitados. “Somos custodios y delegados sindicales de una brillante moral. No le damos la espalda ni apartamos la mirada a la gente necesitada”, espeta Barry, cuya repentina muerte va a desatascar las oxidadas cañerías por donde solo asoma basura.

«Todos tienen esqueletos temblando en sus armarios.»

Con el cadáver de Barry aún fresco y sin enterrar, se abre una lucha por ocupar su lugar en el consejo municipal que decidirá el devenir de esta codiciada mansión y, por tanto, de Pagford. Tres candidatos, todos imbéciles: el hijo de los Mollison, Miles; el angustiado Colin; y el hermano de Barry, Simon, quien reparte panfletos electorales en el propio funeral. “Aún no está enterrado y ya están saltando sobre su tumba”, lamenta la viuda.

foto-2

Lejos de los problemas de la adultez, carcomida por la codicia, los jóvenes intentan hacerse un hueco en un sistema donde apenas se puede respirar. Los focos se centran en Krystal, condenada por una sociedad que permite que ella y su hermano pequeño, Robbie, no puedan escapar de un techo golpeado por las drogas y la violencia que generan Terri, la madre de ambos, y su entorno.

Las interpretaciones en esta miniserie son el punto fuerte. Entre un sinfín de actores, entre los que destaca Michael Gambon, podemos deslumbrarnos con el magnetismo de la propia Krystal (Abigail Lawrie), quien parte desde una posición secundaria hasta convertirse en el eje de la trama y el sujeto del que parten todas las críticas a la clase media alta. De hecho, el peso de su personaje es inversamente proporcional al interés que finalmente suscita el planteamiento inicial de esta producción de HBO y BBC.

Los obstáculos de la juventud tienen otras vías abiertas, más simples como la de ‘Fats’, obsesionado con sexo y porros; y otras más complejas y determinantes como la de Arf, sobrino de Barry, quien soporta violencia física y verbal de su padre con una admirable valentía. Esa actitud de Simon resulta a la postre determinante en el retrato que realiza J.K. Rowling, a través del guión de Sarah Phelps, sobre los condenados a vivir enterrados bajo la tiranía del poder, bien sea económico o físico.

– ¿Crees en algo?

– Tengo toda mi fe puesta en los doritos.

Early release

The Casual Vacancy viene a ser una simple pero efectiva representación de esta dualidad social con un mosaico de personajes que carece de espacio. Necesita todo un primer capítulo, un tercio de la obra, para introducir sustancialmente a una veintena de personajes maravillosos a los que cabría disfrutar con más calma. Y ese es precisamente su gran hándicap.

La serie, que se podrá ver en Canal + Series el 31 de mayo, es en definitiva una crítica a la clase media alta con un fin simplista y un desarrollo que no deja de rozar el drama facilón. Pero en la que la magia de sus personajes, por muy poco que dé tiempo a apreciar, la convierten en una obra que apreciar.

Trailers de BBC y HBO:

Mamen Hidalgo

Ojalá Don Draper y Alicia Florrick tomando una copa de vino en el universo paralelo de 'Fringe'. Periodista. En 20 Minutos.