‘The Fall’, el thriller feminista definitivo

Resulta muy difícil que una serie nos transmita la sensación de estar contándonos algo completamente nuevo cuando lo que nos ofrece es una variación más de un género exprimido hasta la saciedad. Hannibal lo consigue, dando una visión fresca y revolucionaria de la obra de Thomas Harris. The Fall, ficción británica con muchas similitudes con la serie del icónico caníbal, no se queda atrás.

The Fall podría etiquetarse como un thriller policiaco, la clásica serie donde el protagonista policial debe dar caza a un peligroso asesino en serie. Pero esa definición no le haría ni de lejos justicia al drama británico. The Fall es eso y mucho más, o mejor dicho, es mucho más a pesar de ser, de base, una serie ‘clásica’ de cazar al asesino. Vayamos a los matices:

Para empezar, en The Fall tanto el asesino como el representante policial son ambos protagonistas a partes iguales. El policía es en este caso una mujer, Stella Gibson (Gillian Anderson), una mujer sorprendentemente fuerte e independiente (tanto social, como laboral y sexualmente). El asesino tampoco tiene nada de tópico, se trata de Paul Spector (Jamie Dornan), un atractivo padre de familia cariñoso y un trabajador social comprometido con las personas a las que ayuda. Un joven modélico, de no ser por la obsesión que siente por las chicas jóvenes y morenas, a las que acosa y asesina.

«Una mujer, he olvidado quién, le preguntó a un amigo… ¿por qué los hombres se sienten amenazados por las mujeres? Le contestó que tienen miedo de que las mujeres se rían de ellos. Cuando le preguntó a las mujeres por qué se sienten amenazadas por los hombres… dijeron… Tememos que puedan matarnos». Stella.

A lo largo de las dos primeras temporadas (está por confirmarse si existirá una tercera), el espectador asiste a las cacerías femeninas de Paul, con su particular estilo elegante, delicado y fetichista, alejado de la violenta demencia con la que habitualmente se identifica al arquetipo del asesino. Paralelamente Paul se convierte en presa de Stella, quien intentará pararle los pies a toda costa. Con tanta persecución no es de extrañar que el título de la serie se haya traducido como La Caza en español, pero creo que el nombre original, The Fall, hace mayor justicia al tema que subyace en este thriller nada convencional, las diferencias de género.

“Burns – ¿Por qué las mujeres son emocional y espiritualmente mucho más fuertes que los hombres?
Stella – Debido a que la forma humana básica es de sexo femenino. La masculinidad es un tipo de defecto de nacimiento.”

‘La caída del hombre’ es el nombre que recibe la historia de la Biblia en la que Adán, tentado por Eva, come del fruto prohibido provocando la expulsión de ambos del paraíso. Algo me dice que esta escena bíblica es una referencia fundamental para The Fall, serie que sexualiza el género de asesinatos y reflexiona constantemente acerca de la relación entre hombres y mujeres. En muchas ocasiones Stella asume un rol fundamentalmente masculino, o que acostumbramos a ver en personajes varones, al mismo tiempo que Paul, como personaje, está conscientemente feminizado en sus rasgos y modales. Existe un constante intercambio de roles de género y de los papeles de cazador y víctima, así como un juego permanente de pulsiones sexuales (explícitas y/o reprimidas) en la relación dicotómica de los dos protagonistas.

El resultado simbólico de esta lucha de sexos tiene un claro ganador en esta ficción británica: las mujeres, representadas por Stella, quedan un escalón por encima. La serie presenta a los hombres como inestables emocionalmente, impulsivos y violentos, mientras que ellas son vistas como inteligentes, calculadoras y poderosas. Pero tampoco se trata de un panfletario discurso feminista metido con calzador, sino que estas ideas se filtran sutilmente a través de la trama, con detalles y contradicciones, gracias a las múltiples metáforas visuales, a los inteligentes diálogos y a la soberbia actuación de Gillian Anderson. Stella Gibson es un potentísimo personaje femenino que será recordado más allá de esta serie e influirá sin duda en futuras ficciones televisivas.

«Es el ‘mujer se folla a un hombre’, mujer como sujeto y hombre como objeto, lo que os molesta». Stella.

The Fall es una serie muy provocadora, inteligente y sutil, con un ritmo pausado pero altamente adictivo. Como thriller no pierde el interés en ningún momento, y su enfoque como juego de poder y sexualidad resulta muy atractivo. Si a eso le sumamos una gran dirección, una cuidada fotografía, unas actuaciones magníficas y un buen uso de la banda sonora, podemos concluir sin duda en que The Fall es uno de los mejores dramas televisivos que hemos podido ver en los últimos años.

Jorge Dueñas Villamiel

Diseñador digital e historiador del arte. Pensando en imágenes desde 1984.