‘The Flash’: Barry Allen a la caza de metahumanos

The CW siempre ha sido consciente del tirón de los superhéroes en televisión. Apostó por la juventud de Clark Kent en Smallville antes de la fiebre de Marvel en el cine y cuando acabó (tras diez largas temporadas) quería encontrar una serie que la sustituyera. Las aventuras de Oliver Queen en Arrow dieron en la diana, pero querían más e introdujeron un personaje del que no todos estábamos seguros del buen resultado.

Barry Allen fue introducido en las tramas de Starling City antes de dar luz verde el piloto y convertirse en una de las series relevaciones de la temporada pasada. A pesar de ser un personaje gracioso y divertido con feeling con nuestra rubia favorita, llevar el peso de una serie tan importante como The Flash podía quedarse grande para el actor Grant Gustin.

No podíamos estar más equivocados, una de las cosas que más convencen de la ficción fantástica es precisamente el actor principal. Su evolución en las tramas es envidiable, es capaz de llorar, reír y disfrutar de una escena en un abrir y cerrar de ojos y hacerlo de la mejor manera posible. Los secundarios ya serían una mención aparte pero la elección del protagonista fue un acierto con mayúsculas.

The Flash comienza rápida, los personajes conocen su secretos muy pronto, se viste con el traje a la velocidad de la luz y sin darnos cuenta está salvando personas de los metahumanos que andan sueltos por Central City. Como les pasó a Arrow o Fringe en un principio, peca de convertirse en una serie procedimental donde cada episodio era un nombre que tachar, un ‘caso’ que resolver o una persona que salvar.

La mitad de la temporada fue decisiva para su evolución del personaje y centrar la trama en algo más importante y con más consecuencias emocionales para Barry: resolver el misterio de la muerte de su madre. La búsqueda de pistas y el descubrimiento final hicieron que nos volviéramos adictos a sus capítulos, deseando ver el siguiente como hacía tiempo que no lo hacíamos.

Para ser The CW (igual que cuando decimos “para ser española”) la serie tiene unos efectos especiales muy logrados. Es una frase que debería cambiar porque no tiene nada que envidiar al desastre que Once Upon a Time nos presenta cada semana. Tampoco tiene demasiado abuso de cromas, apuesta más por escenarios y exteriores que cromas mal tratados como la serie de cuentos clásicos.

Reconozco que fui reacio a aceptar a este nuevo superhéroe, sin embargo es mejor no aventurarse a juzgar algo que no has visto y los guionistas, directores y actores supieron callarme la boca. Ahora solo puedo decir cosas positivas de The Flash y quitarme el sombrero por una temporada excelente (con sus más y sus menos) y una season finale que te deja sin aliento de principio a fin.

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Periodista de profesión y bloguero por afición. Con experiencia en el mundo de la comunicación online, soy un apasionado de las series de televisión y hablo sobre ellas en La Vanguardia.