(Un) «Happy Valley»

La ficción británica ya nos tiene avisados: los pequeños pueblecitos ingleses, en apariencia encantadores, esconden en ocasiones terribles secretos. Ya lo vivimos el año pasado en Broadchurch o en Southcliffe, y este año la BBC vuelve a seducirnos con su último drama rural, la muy adictiva Happy Valley.

Tras la apacible calma de los Yorkshire Valleys, la serie nos presenta una truculenta historia de tráfico de drogas, violaciones, secuestros y asesinatos. A todo esto, y mucho más, tendrá que enfrentarse la sargento de la policía local Catherine Cawood (Sarah Lancashire), ya que sobre ella recae el peso principal de una serie fuertemente marcada por sus carismáticos personajes, conozcámoslos:

Catherine Cawood

Happy Valley

Si durante la última década hemos ido viendo un progresivo empoderamiento de la mujer en los papeles teleficcionales, también es cierto que en la mayoría de las ocasiones esas mujeres suelen caracterizarse por tener algún problema disfuncional, véase el caso de Carrie Mathison o Sonya Cross. El problema de Catherine Cawood es su familia, desestructurada por la pérdida de su hija hace ocho años, y de cuyo hijo se encarga ahora la propia Catherine.

La sargento Cawood es una mujer de armas tomar, una madre coraje altamente eficiente en su labor policial y que se desvive por ayudar a los demás. Su obsesivo punto debil es el delincuente Tommy Lee Royce, motivo de la muerte de su hija, pero esta obsesión será clave en el desarrollo de la historia.

Cabe destacar que Sarah Lancashire se come la pantalla en su papel de Catherine Cawood, ofreciéndonos sin duda una de las mejores actuaciones televisivas del año, y con todas las papeletas para optar a una nominación.

Tommy Lee Royce

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El malo malísimo. Ex-convicto, violador, camello y asesino, Tommy Lee (Royce, que no Jones) no tiene problemas en ejercer cualquier medio para conseguir el fin que se propone.

Interesante que hayan escogido a un actor joven y bien parecido para encarnar el papel de psicópata desalmado, algo similar a lo que hizo la serie The Fall, también de la BBC, y en la que el asesino en serie está representado por un joven y atractivo padre de familia dedicado al trabajo social. El mal se esconde donde menos lo esperamos.

Ashley Cowgill

Happy Valley

El típico jovencito encantador con cara de no haber roto nunca un plato. Como empresario (o emprendedor, como les gusta llamarse ahora) gana mucho dinero y todo parece irle bien, demasiado bien. Esto se debe a que sus negocios son tan solo una tapadera de otros mucho más sucios, como el tráfico de drogas, entre otras lindezas. En este sentido Ashley recuerda ligeramente a Gus Fring, ese magistral personaje de Breaking Bad que traficaba con drogas por la noche mientras de día gestionaba la cadena de comida rápida Los Pollos Hermanos.

Kevin Weatherill

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Trabaja como contable para la empresa de su jefe millonario y se siente terriblemente infravalorado. Clásico chupatintas ambicioso que aprovechará la primera oportunidad que tenga delante para pasarse al «lado oscuro», por mucho que luego se arrepienta o trate de justificarse. Kevin podría ser el reflejo británico de Walter White o Lester Nygaard, pero no llega tan lejos.

Resultan curiosos los paralelismos entre Happy Valley y Fargo, no sólo por el papel de Kevin Weatherill, similar como decimos al de Lester Nygaard, sino también por el ingenio de Catherine Cawood frente a la incapacidad del resto del cuerpo policial, como ocurría con la novata policía Molly Solverson en la serie de FX. Por las cercanas fechas de emisión es evidente que Fargo no ha podido influir en Happy Valley, aunque sí es probable que ambas compartan (en mayor o menor medida) un referente común: Breaking Bad.

¿Merece la pena Happy Valley?

Sin duda. Su protagonista te fascinará, su trama te enganchará y sus seis capítulos te sabrán a poco. Pero tranquilo, BBC ya ha confirmado una segunda temporada, así que por suerte parece que Catherine Cawood ha venido para quedarse.

Jorge Dueñas Villamiel

Diseñador digital e historiador del arte. Pensando en imágenes desde 1984.