‘Treme’, It’s about how you stand

El cambio estructural en una sociedad desestructurada. Como punto de partida desde el área sin retorno. Y, sin embargo, con una fluidez que parece postularse como habitual. Conocida. Generada por las ansias de variaciones. Sabiendo que un cambio está ocurriendo. Esa espera, siempre perenne, no evidencia otro asunto más intrínseco a la raza humana que su condición de soñador, de poseedor de fe, de catalizador de sinergías positivas individuales que afecten al colectivo. Porque esa premisa es la principal para los que han sufrido desgracias de cualquier índole: el refugio en el prójimo, en los similares. Siendo parte de un grupo con ideales representativos y expansivos.

De tal manera queda estipulada la sensación de unión ante las desgracias sufridas y acontecidas. El refugio en el grupo se establece como una de las terapias más potentes y efectivas a postularse en un entramado social muy determinado especial. Y con la cultura definida en siglos pasados, lo que torna como presente y anhelado se dibuja con una amplia paleta de posibilidades y variantes. De eso se trata New Orleans. Sin importar lo más mínimo las influencias exteriores, para algunos contaminadas y carentes de fundamentos, que se presentan en cada acción como postulado a corregir.

A partir de ello la renovación. La reinvención. Una nueva realidad sin la carencia del aroma de antaño. El que ha sido característico durante la gran parte de la historia moderna. El que ha sido diferencial. Porque la personalidad que se posee es tan relevante y auténtica que supone una identidad propia. Aprehendida con el paso de las generaciones a través de la más antigua enseñanza. Probablemente por ello la esperanza se personifica en el colectivo más frágil. Siendo, a su vez, el menos infectado, el más puro, el elegido para mantener la supervivencia de unos ideales arraigados en su concepción originaria.

treme

El retrato, la fotografía social, siempre se establece con los tintes existentes. Sin adiciones que puedan modificar la imagen global y el mensaje que se transmite. El receptor, siempre perceptivo, es destinatario principal de todo ello. Bien disfrute de conocimientos al respecto o se introduzca sin ningún tipo de influencia. Al fin y al cabo se trata de una pintura humana. De algo real.

El conjunto de acontecimientos vividos en New Orleans tras el suceso meteorológico a olvidar no hace sino refrendar el ideal de permanencia. Posible por la posesión de nexos con los cercanos. Con la comunidad. Y ese concepto de unión nunca se erradica. Ni siquiera merma. Ante las adversidades todo lo que se realiza va encaminado al despertar global. A partir de la individualidad en ocasiones. Incluso con la pérdida natural de elementos vitales el grupo se mantiene. Sin erosionarse. Cual aptitud para dominar sobre las fatalidades. Como modo de vida. Siempre con gozo.

Last time I checked this is still New Orleans, right?
A. B.

Imagen destacada obra del ilustrador Owen Freeman

Carlos Álvarez Villacé

Periodista en cualquier formato. Escritor. Apasionado de las series y de su profunda concepción narrativa.